11 de febrero de 2010

Sujeto creativo La autopoiesis como característica fundamental para la construcción de comunidades creativas en la red

Breve descripción
En este documento se pretende hacer un análisis de la noción de sujeto creativo, y de algunas características primantes en su construcción individual, la autorregulación, el autocontrol y el autoconocimiento, partiendo del concepto de autopoiesis, que proponen los autores Humberto Maturana y Francisco Varela en su texto De máquinas y seres vivos. Autopoiesis: la organización de lo vivo. Se pretende mostrar la importancia del desarrollo de estas características a un nivel individual y personal para llegar a ser un sujeto aportante y activo dentro de una comunidad web u online. El marco de análisis que se propone es lo que representan las comunidades creativas en el espacio de la red, qué son, a que se puede llegar o qué se puede lograr a través de las mismas.
Para fundamentar lo anterior se tomará como punto de partida el concepto de cibercultura, desarrollado por Pierre Levy, con el fin de comprender un poco más a fondo lo que representa este concepto, y de las relaciones que se tejen con el constructo de Inteligencia Colectiva; Lo anterior nos dará el marco para reflexionar sobre la importancia de sujeto creativo - propositito como punto de partida hacia la construcción de conocimiento colectivo en red, utilizando la tecnología y en este caso la Internet.

Texto central
Para comenzar hacer un análisis de lo que significan las comunidades creativas en la red, qué son, para qué sirven y a qué se puede llegar con ellas es necesario entrar a indagar inicialmente acerca del papel que juegan los sujetos que hacen parte de dicha red, del sujeto como individuo que propone y que debe tener un papel activo dentro de una comunidad creativa, y de las características que debe poseer para hacer parte de esta comunidad.
Pero es necesario aclarar de entrada que las comunidades a las cuales se hace referencia en este documento, no son aquellas denominadas redes sociales, a las cuales puede pertenecer cualquier persona. Estas comunidades son aquellas que por sus prácticas de carácter específico, disciplinar, o manejo temático, poseen comportamientos y prácticas con los cuales influencian acciones que ocurren en la vida cotidiana de la ciudad, y tienen eco en el desarrollo y toma de decisiones de las sociedades – en el espacio físico. Un ejemplo para ello es Creative Commons como comunidad que posee unos objetivos claros, en la que expone la cultura libre, en búsqueda del bienestar de sus miembros, y que en ocasiones trascienden leyes, rompen límites y buscan nuevas salidas a comportamientos establecidos o enraizados que en ocasiones no permiten la entrada o bienestar de la mayor parte de una comunidad en ciertos temas. También en el ámbito de la creación están los Machinimators o creadores de Machinima ; el término es una conjunción entre Máquina y Cinéma. Son grupos de jóvenes generalmente que comparten gustos por los videojuegos, y que estando conectados on líne hacen composiciones audiovisuales con el editor grafico de los video juegos, con tintes generalmente críticos sobre la misma plataforma de creación.



Sujeto autopoiético y comunidades creativas
Para aclarar el concepto de sujeto autopoiético es necesario mencionar algunas características y cualidades que tienen que ver con lo que en su intimidad el proceso de creación en el arte le aportan al individuo. El autocontrol, el autoconocimiento, tomado de la mano de la autorregulación. Para este caso tomamos como fundamento el concepto de “Autopoiesis” . La característica básica de la Autopoiesis es la autotransformación; la capacidad de crear y mantener la propia organización como sistema en los seres vivos, propuesta hecha por el biólogo Francisco Varela, aunque para este caso se busca una trasposición o deslizamiento del concepto de lo biológico hacia lo sociológico y antropológico.
El proceso creativo a un artista le permite al sujeto cambiar, mutar y transformarse constantemente, pero a su vez volver a reflexionar sobre lo sucedido. El proceso creador en el arte, por considerarse una práctica que se lleva a cabo desde el conocimiento técnico práctico, posibilita al ser humano reflexionar sobre sus propios procesos tanto internos, como externos, y así mismo propiciar en el sujeto una especie de reflejo del ser, de lo que es, de sus debilidades y sus cualidades, de sus emociones y sus sentires, de sus oscuridades y deseos a través del objeto creado y de la reflexión constante sobre este.
Nos aventuramos a proponer aquí que en los procesos creativos que el arte proporciona al creador, este, desarrolla una cierta capacidad de transformación consciente del ser, a partir del conocimiento de sí mismo o autoconocimiento. El autocontrol y la autorregulación son cualidades que se aprenden a lo largo de la vida, cada ser humano en sus procesos internos los ha experimentado. El autocontrol es la capacidad que tiene la persona para manejar sus emociones en el momento y lugar adecuado, de comprenderlas y de actuar de manera civilizada con los demás seres que le rodean. La autorregulación es una manera de mantenerse en equilibrio, tanto mental como físico, para esto la tarea es ardua ya que sucede un tipo de tensión entre lo que el individuo quiere, y la capacidad de decidir qué genera bienestar o no para el organismo y para el pensamiento. El sujeto que se autorregula es aquel que tiene la capacidad de mantener el equilibrio entre un estado actual y un estado ideal, en palabras de Margarita Shultz “como feedback negativo tiene que ver con la búsqueda de un equilibrio entre un estado actual y un estado ideal” . Pero la pregunta que aquí salta a la vista es y qué tiene que ver esto con la conformación de comunidades creativas?, antes de responder a esto es necesario dejar claro que la práctica del arte es una disciplina que pone al sujeto frente así mismo constantemente y le permite reflexionar o hacer feedback como lo mencionaría Margarita Shultz “capacidad de acción flexible e inteligente… su concepto de retroalimentación o feedback se caracteriza como la capacidad de respuesta de un organismo para el mantenimiento de un estado de equilibrio” . Volver sobre lo sucedido, volver sobre los procesos, analizar su accionar y corregir sus acciones en búsqueda de auto aprendizaje, autovalidación, en resumen el proceso de la vida en palabras de Varela “…en tanto el vivir es y existe como una dinámica molecular, no es que el ser vivo use esa dinámica para ser, producirse o regenerarse así mismo, sino que es esa dinámica, lo que de hecho lo constituye como ente vivo en la autonomía de su vivir” .
Pero la cuestión se complejiza un poco ya que es necesario mencionar que a parte de estas cualidades el individuo debe poseer un mínimo de conocimiento, de búsquedas interiores y objetivos individuales claros para entrar a proponer o hacer parte activa de una comunidad en la red, no son suficientes, pero si necesarias en un proceso de interiorización del conocimiento. Es en la construcción del conocimiento que nos encontramos en el camino adecuado para mencionar a las comunidades creativas y sus objetivos, o sus para qué. Pero esta cuestión la trataremos mas adelante.
Por ahora valga aclarar en este momento que el hacer arte en solitario es una práctica que ha quedado en desventaja frente al hacer de grupos interdisciplinares o trabajos en comunidades, al proponer prácticas o haceres a través de medios como la red, en la conformación de grupos con intereses comunes. Se dice que en desventaja pues las búsquedas con el arte ya no son las que en prevalecían antaño.
Para explicar un poco lo anterior es necesario entrar en territorio del arte y de la historia y mencionar tres elementos que han estado presentes en el acontecer del Arte, sin los cuales este no habría podido ser y existir durante la historia. Ellos son el sujeto creador o artista, el objeto o práctica artística y el espectador o público quien recibe la obra o propuesta artística. Hay que aclarar que estos conceptos han cambiado para la época que nos convoca. Estos tres elementos a lo largo de la historia, han prevalecido uno u otro sobre los demás, y se han tejido relaciones, que han dado relevancia a lo que conocemos como arte en términos generales. Para nuestra época y con la aparición de los medios tecnológicos me atrevería a decir, el arte ya no interesa por quien lo crea, o lo que representa, o por lo que puede significar, sino por las múltiples relaciones, posibilidades y experiencias que puede ofrecer a quién lo percibe, o las conexiones que puede tejer el participante a través de él. Es decir su corpus significante, su sintaxis interna, sus cualidades formales y manejos técnicos presentan multiplicidad de caminos, experiencias, interacciones y percepciones, Nos referimos exclusivamente a las propuestas de Artes mediales, con componentes de interactividad, creaciones electrónicas o propuestas digitales interactivas, en las que el espectador es quien elabora, termina, complementa, y vivencia la obra. Ya no es algo para ver y contemplar, las propuestas artísticas presentan momentos, ambientes, eventos, y vivencias tal vez imposibles en la realidad, tal vez nuevas realidades que permiten nuevas experiencias que activan la presencia de quien está enfrente. En este sentido el arte de nuestra época tiene la capacidad de producir no solo emociones, o generar interpretaciones, más bien genera nuevos acontecimientos tanto para quien lo crea como para quien lo presencia.
Comunidades creativas
Pero ante el panorama anteriormente expuesto y yendo un poco más lejos, es necesario mencionar algunas características importantes que poseen estas comunidades:
1) Inicialmente tenemos el ciberespacio como nuevo espacio habitable, de confluencia social y de creación de vínculos sociales. Se hace referencia a la aparición de comunidades que utilizan herramientas como los blogs, wikis, y páginas web o de softwars u otras plataformas, para la confluencia social y creativa.
2) Como ya se mencionó las prácticas que realizan estas comunidades poseen una mayor influencia en el medio, ya que su accionar tiene poder de incidir en decisiones trascendentales en la cotidianidad de las sociedades.
3) Estas comunidades hacen su aporte en la Cibercultura a partir de sus prácticas, como manifestación cultural en el ciberespacio y a través de la cual tiene despliegue la creatividad humana, a manera de creación de redes inteligentes y comunidades de creación que dan respuestas inmediatas a las problemáticas sociales que se presentan el espacio físico de la ciudad, tenemos entonces un fenómeno que no sólo habita en el ciberespacio, o en el espacio virtual, sino que tiene eco en el espacio físico de las ciudades y en el movimiento cotidiano de las sociedades desconectadas.
4) La inteligencia colectiva como lo manifiesta Lévy en su documento hace referencia al uso del conocimiento democrático, todas las personas que habitan este planeta tienen un conocimiento específico que puede ser potencializado o puesto en un contexto preciso, logrando así trascender barreras de por ejemplo: las mal llamadas culturas subdesarrolladas o iletradas. Con esta base entonces cada sujeto autopoíetico tiene la capacidad y el conocimiento para aportar algo, desconocido, para hacer parte de un todo, de un colectivo que responda a sus intereses, pero para ello el sujeto debe ser consciente de esto, de sus maneras de ser en el mundo, de lo que posee y de lo que quiere, solo así podrá aportar en este marasmo de información que nos envuelve, siendo causa y efecto a la vez, la solución y el problema, es decir un sujeto creativo, pero no en solitario, sino con otros, otros en igualdad de condiciones, pensar juntos como lo diría Lévy ”Esta nueva dimensión de la comunicación debería evidentemente permitirnos poner en común nuestros conocimientos y mostrárnoslos recíprocamente, condición elemental de la inteligencia colectiva.” (Levy: p.12).
El papel que juega el sujeto autopoíetico en la construcción de estas comunidades es importantísimo ya que, debe poseer cualidades con las cuales puede hacer parte activa de una comunidad. Cualquier persona puede acceder a internet y hacer parte de una red social, pero se requiere de otros elementos o de responsabilidades éticas, se trata de ir un poco más al fondo sobre las responsabilidades con el mundo, con la sociedad.
Como conclusión tenemos entonces que el deslizamiento del que hacer del arte del sujeto individual, a la creación de comunidades es un fenómeno que hace parte de esta época y que necesita ser estudiado para medir el alcance de sus propuestas, este documento es solo un tramo inicial del camino, ya que el fenómeno en su totalidad no puede ser aún expuesto. Quedan algunas cuestiones sin resolver ¿cuáles pueden ser los alcances de estas comunidades y a qué se puede llegar con ellas?, ¿cuáles son las nuevas propuestas o prácticas del arte que se pueden generar a partir de la conformación de una comunidad creativa? Y por último ¿podrán hacerse aportes aún mas claros desde el campo del arte, con la aparición de estas nuevas formas de confluencia creativa?.

BIBLIOGRAFÍA
- Maturana, Humberto y Varela Francisco. “De máquinas y seres vivos. Autopoiesis: la organización de lo vivo”. Santiago de Chile: Editorial Universitaria S.A 1998
- Schultz, Margarita. ”Creatividad y Cibercultura”, Curso Creatividad y Cibercultura, dentro de la Especialización on Line en Artes Mediales, Universidad de Chile, Universidad Nacional de Córdoba, Universidad de Caldas. http://aprender.agora.com.ar . 2009
- Lévy, Pierre “Cibercultura: La cultura de la sociedad digital”, México: Editorial Anthropos, 2007.
- __________ “Inteligencia Colectiva, por una antropología del ciberespacio” Organización Panamericana de la Salud. Washington, DC.2004